Reducción de la pobreza en las zonas de ladera de Honduras
Políticas para el Desarrollo Sostenible de las Laderas en Honduras

Bajar el informe completo: (PDF 531K)

Resumen

El análisis en este documento está basado en una gran cantidad de datos de encuestas, recolectados entre Noviembre 2001 y Mayo 2002 en 376 fincas, 1066 parcelas y 2143 lotes individuales, localizados en 95 comunidades rurales en las laderas de Honduras. Mientras el 91% de la población de las laderas vive con un ingreso menos de US$ 1.00 diario per capita, estas áreas no han sido tomadas en cuenta por los decisores de políticas y no han sido beneficiadas por las reformas macro-económicas y los ajustes estructurales. Los principales objetivos de nuestra investigación son: a) generar información relevante necesaria para cambiar los sesgos en las políticas, b) incrementar la eficiencia en las medidas prospectivas de las políticas y otros incentivos estructurales, y c) servir de guía a los programas de transferencia tecnológica para llegar a sus beneficiarios objetivo.

Desarrollamos una aplicación cuantitativa del enfoque de los sistemas de vida sostenibles, usando una secuencia de técnicas de análisis por "clusters" para agrupar los hogares de acuerdo con su cartera de bienes y el uso de los mismos. Este procedimiento permitió encontrar cinco grandes categorías de hogares que buscan estrategias similares.

Usando un modelo "multinomial logit", mostramos que las estrategias de vida a nivel de los hogares están determinadas por las ventajas comparativas reflejadas en una combinación de factores biofísicos y variables socio-económicas. Las fincas más pequeñas, con un enfoque casi exclusivo en la producción de alimentos básicos, están ubicadas en las zonas más pobres con condiciones agro-climáticas adversas, mal acceso al mercado y altas densidades poblacionales. Estos hogares también son más probables de tener como jefe de hogar a una mujer. Sin embargo, mediante el trabajo fuera de la finca, son capaces de ganar mayores ingresos que los productores de granos básicos con más tierra que realizan menos actividades afuera de la finca. Los hogares que pueden implementar una estrategia de cría de ganado son menos pobres que los que producen granos básicos y los que cultivan café.

Usamos "probit models" para establecer que el comportamiento en el manejo de la tierra a nivel de las parcelas individuales depende de los factores climáticos y las características del suelo, aspectos de la geografía de las parcelas, tenencia de la tierra, densidad poblacional y características de los hogares, incluyendo la estrategia de vida que implementan. No encontramos ninguna influencia significativa entre la edad o la educación de los agricultores en la adopción de medidas de conservación, y solo un efecto mínimo en los aspectos de género. Disponibilidad de mano de obra en los hogares es un factor importante donde las prácticas de conservación requieren intensificación de la misma. La localización de las parcelas influye en la adopción de las prácticas agronómicas de conservación pero es menos importante para las inversiones en la conservación. Los agricultores no están dispuestos a realizar inversiones en conservación o emplear mano de obra para realizar dichas prácticas en tierra rentada o tierra comunal.

Obtuvimos resultados mixtos en lo que se refiere a la influencia de las organizaciones en cuanto a las decisiones sobre el manejo de la tierra se refiere, a pesar de que la capacitación sobre prácticas de conservación y las actividades de extensión son estímulos importantes para aplicar medidas de conservación de suelos. Mientras que los productores más pequeños de granos básicos tienden a emplear mas prácticas de conservación que los productores más grandes, la capacitación sobre el uso de las medidas de conservación deberían estar dirigidas a los productores más pequeños y pequeños de granos básicos, ya que no solamente son los que tienen mayor probabilidad de implementar estas medidas, sino que además viven en las áreas más vulnerables con mayor degradación ecológica.

Finalmente, mostramos que la educación y la fertilidad de suelos son los mayores determinantes en el ingreso del hogar. Por tanto, brindar educación a la mayor parte de la población y capacitación y asistencia técnica en conservación tienen la posibilidad de reducir la pobreza y mejorar la producción agrícola sostenible.


PRINCIPIO de la página