IFPRI: Vision 2020: Resumen 2020 No. 47, Agosto De 1997
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2020 Noticias Y Opiniones Junio de 1998 Resumen 2020 No. 47
(Traducción del inglés)

Agosto de 1997
Una Visión De La Alimentación, La Agricultura Y El Medio Ambiente En El Año 2020

El Sector No Agrícola Y El Desarrollo Rural: Análisis De Cuestiones De Interés Y Pruebas

Nurul Islam

En la mayoría de los países en desarrollo, la fuerza de trabajo rural crece con rapidez, pero las oportunidades de empleo no se mantienen a ese ritmo. Con la escasez cada vez mayor de tierra disponible para la expansión de la agricultura, debe ampliarse el empleo no agrícola para evitar que se agrave la pobreza rural. Las instancias normativas y los analistas, por igual, esperan que el sector no agrícola aumente el empleo rural, contribuya al crecimiento económico, mejore la distribución del ingreso y alivie la pobreza. La expansión de las oportunidades que brindan las zonas rurales fuera de la agricultura también puede ayudar a frenar la migración de residentes de las zonas rurales a las ciudades y a desacelerar la propagación de la congestión y la contaminación de las zonas urbanas. En cualquier ritmo de crecimiento factible de la urbanización en gran escala, es poco probable que las industrias urbanas absorban la fuerza laboral en rápido crecimiento. Por tanto, compete al sector no agrícola rural de alto coeficiente de mano de obra absorber el excedente de ésta, promover el crecimiento económico y diversificar las fuentes de ingreso.

Para adoptar buenas decisiones en materia de política, las instancias normativas necesitan tener información fidedigna sobre el sector no agrícola rural. La definición del término rural varía de una región a otra, lo mismo que la definición de actividades no agrícolas rurales. El sector no agrícola rural suele comprender manufacturas, comercio, construcción, transporte, comunicaciones y servicios; algunas fuentes de datos también incluyen el ingreso devengado por miembros de la familia rural que viajan todos los días hasta su lugar de trabajo en ciudades vecinas y las remesas de familiares que viven y trabajan en ciudades del país y del exterior.

El porcentaje de trabajadores rurales empleados en el sector no agrícola alcanza un promedio de 20 a 50%, pero varía de un país a otro. Entre 1970 y 1990, en Asia, la proporción del empleo no agrícola dentro del empleo rural osciló entre un máximo de 67% en Taiwán y un mínimo de 20% en China; en África, la proporción máxima fue de 60% y la mínima, de 5%. En general, cuanto más rica sea la familia y más extensas las tierras de su propiedad, menor será la proporción del ingreso y del empleo no agrícolas dentro del empleo y del ingreso totales de la familia.

Oferta Y Demanda: El Factor De Presión Y Atracción

La demanda de bienes y servicios producidos por el sector no agrícola rural se deriva de varias fuentes: la demanda de bienes de consumo por las familias campesinas, su demanda de insumos e implementos para la producción agrícola y la demanda de bienes de consumo y productos agrícolas elaborados por el sector urbano. La respuesta del sector no agrícola a la demanda de sus bienes y servicios depende de la disponibilidad de mano de obra, el acceso a capital o a crédito, la disponibilidad de infraestructura y el acceso a tecnología, incluso de producción y comercialización.

A medida que aumenta el ingreso en el sector agrícola, las familias campesinas exigen más bienes al sector no agrícola. Las pequeñas y medianas destinan, en promedio, una mayor parte de su presupuesto a bienes de consumo no agrícolas que las más grandes. A medida que aumenta la producción agrícola, genera demanda de insumos, tales como semilla, agua y fertilizante y de implementos agrícolas producidos por el sector no agrícola. La necesidad de conservar los alimentos y la materia prima agrícola también estimula las actividades no agrícolas rurales.

El mayor índice de empleo en el sector no agrícola puede guardar relación con un sector agrícola estancado o con uno progresivo. A veces, el empleo no agrícola es una forma de salir de la agricultura improductiva, más que una respuesta a la expansión de la agricultura. Por ejemplo, muchos trabajadores de las zonas semiáridas del oeste de la India, donde hay pocas oportunidades de empleo fuera de la finca, han emigrado a otros lugares o viajan a diario a su trabajo en zonas urbanas. En ese caso, los trabajadores se ven presionados a entrar al sector no agrícola, en lugar de sentirse atraídos por dinámicas oportunidades ofrecidas por el sector no agrícola rural.

El sector no agrícola rural, especialmente la industria rural, no sólo interacciona con la agricultura sino que tiene estrechos vínculos con el sector urbano. Mientras que algunas industrias rurales en pequeña escala compiten con las urbanas, otras tienen una relación complementaria: producen componentes de los productos de las industrias urbanas o ensamblan o acaban esos productos. Al mismo tiempo, las zonas urbanas pueden ofrecer también un mercado para los productos de las industrias rurales.

No obstante, las industrias familiares--que suelen funcionar con mano de obra familiar de dedicación parcial--tienden a reducirse cuando compiten con industrias en pequeña escala mejor organizadas en los pueblos locales o con industrias urbanas en gran escala que gozan de las ventajas de las economías de escala y de concentración. En otras palabras, cuando varias empresas del mismo tipo están localizadas juntas, pueden beneficiarse de un intercambio de información técnica y de menores costos de los insumos de producción. Varios estudios han demostrado que las empresas de los pueblos pequeños tienden a crecer más rápido que las de las zonas periféricas. Los gobiernos pueden alentar la formación de concentraciones de empresas no agrícolas fuera de las megalópolis, entre otras cosas, proporcionando infraestructura a las zonas industriales.

Las Funciones De La Infraestructura, La Educación Y El Crédito

El desarrollo de la infraestructura, un mayor grado de escolaridad y el mayor acceso al crédito son todos factores que contribuyen al crecimiento del sector no agrícola rural. La expansión de la red vial, del transporte y de la infraestructura de comunicaciones lleva a especialización y a división de la mano de obra por las familias rurales. Promueve la creación de una red de comercio, mercadeo y distribución, con arreglos de subcontratación que vinculan a los sectores agrícola y no agrícola con los pueblos locales o las grandes ciudades. Cuando las empresas rurales pueden obtener materiales y vender sus productos fuera de las zonas locales con facilidad, los costos de la mano de obra se convierten en el factor predominante en su lugar de establecimiento.

La expansión de las instalaciones de transporte y comunicación que vinculan al sector rural con las ciudades también puede tener un efecto desfavorable en el sector no agrícola rural. La mayor accesibilidad de las zonas rurales puede redundar en competencia de productos urbanos o importados más baratos y en cambios de los patrones de consumo rurales. Sin embargo, mirándolo bien, el efecto neto de la infraestructura mejorada es beneficioso porque estimula el crecimiento de un sector rural eficiente y competitivo.

La educación--primaria y secundaria--promueve el crecimiento del sector no agrícola rural. El alfabetismo mejora la productividad de la fuerza laboral y facilita el dominio de los conocimientos prácticos adquiridos por medio de capacitación en el empleo. La educación secundaria estimula la capacidad empresarial. En los países en desarrollo, un empresario con educación primaria puede aspirar a ganar un ingreso 41% mayor que el de uno sin estudios.

A pesar de las nuevas fuentes de crédito, como los programas y cooperativas de crédito patrocinados a menudo por organizaciones no gubernamentales (ONG), el sector no agrícola todavía sufre restricciones de crédito. Por ejemplo, en Bangladesh, 72% de las familias dedicadas a las manufacturas, 59% a comercio y servicios y 54% a transporte declararon que sufren restricciones con los actuales costos del crédito.

La Función Del Gobierno

Si las instituciones gubernamentales de cada localidad tienen poderes de adopción de decisiones y suficientes recursos financieros, pueden ayudar a promover el crecimiento y la vitalidad del sector no agrícola rural. En algunos países de Asia Oriental, los gobiernos locales han aportado capital semilla y conocimientos especializados de gerencia, con lo que asumen los riesgos iniciales de las nuevas empresas. Una vez establecidas, éstas se convierten en pequeñas empresas privadas.Las políticas destinadas a toda la economía, como las de comercio, tipo de cambio y otras de reglamentación general, y las particulares del sector, como las de crédito y asistencia técnica, pueden estimular al sector no agrícola. En un régimen en que el Estado controla o reglamenta los insumos importados o el tipo de cambio y la autorización de funcionamiento de las empresas, las empresas urbanas en gran escala con mayor acceso a autoridades decisorias del sector urbano tienen una ventaja frente a las pequeñas empresas rurales. La desreglamentación reduce esa ventaja. La liberalización de las importaciones también puede mejorar la posición relativa de las empresas pequeñas, puesto que hay más posibilidades de que las industrias en gran escala se vean adversamente afectadas por los productos que compiten con las importaciones. El despido de trabajadores o la reducción de sus salarios como consecuencia de la privatización y la desreglamentación de grandes empresas públicas puede estimular a las pequeñas empresas a absorber la mano de obra de bajo costo o animar al cuadro excesivo de funcionarios públicos a iniciar pequeñas industrias rurales.

En el pasado, la asistencia técnica prestada al sector no agrícola para capacitación en administración, contabilidad y comercialización ha sido de carácter general en su mayor parte: el comercio al por menor, los servicios y las empresas industriales han recibido la misma clase de asistencia. Más bien, se debe adaptar la asistencia a las necesidades de una empresa particular o de un grupo de empresas que proporcionen productos iguales o similares. Por ejemplo, la asistencia al sector público puede vincularse a la adquisición de productos y suministros por el Estado (en muchos países, el Estado representa una gran parte de la demanda de mercado).

Cuestiones De Política Pendientes

Es preciso abordar varias cuestiones de política con respecto a la naturaleza variable y al futuro papel del sector no agrícola en los países en desarrollo. Por ejemplo, se necesita un análisis más empírico sobre las funciones relativas y futuras perspectivas de las actividades no agrícolas. Se necesitan más pruebas para determinar en qué medida es el empleo no agrícola el resultado de la presión impuesta por la agricultura estancada, más bien que de la atracción ejercida por el sector no agrícola. Cabe preguntarse otra vez: en qué medida se relaciona la distribución de las ganancias del crecimiento agrícola entre las fincas con la fuerza de los vínculos intersectoriales entre la finca y el sector no agrícola rural? Cómo puede promoverse mejor un patrón descentralizado de industrialización en gran escala que permita estimular las actividades económicas rurales? Es esencial que las pequeñas y medianas industrias estén localizadas cerca de los grandes centros urbanos para lograr un rápido crecimiento y debe estipularse ese requisito en los arreglos subcontractuales? Qué arreglos institucionales se necesitan para hacer cumplir los contratos entre las empresas subcontratantes y los contratistas? Qué tan importante es la política pública para la concesión de crédito al sector no agrícola? Cuál es la mejor forma de proporcionar asistencia técnica eficaz? Qué tanto éxito tienen los incentivos tributarios y las zonas industriales para fomentar la industria rural? En qué medida y en qué circunstancias ayuda el gobierno local a promover el sector no agrícola rural? Qué función deben desempeñar las ONG? Es preciso encontrar respuestas a todas esas preguntas para que el sector no agrícola rural pueda cumplir su promesa en el año 2020.

Nurul Islam es investigador emérito en la oficina del director general del Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias.

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