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visión 2020 sínteses de políticas
AGOTAMIENTO DE NUTRIENTES EN LOS SUELOS AGRÍCOLAS DE ÁFRICAJulio Henao y Carlos BaananteAlrededor de dos tercios de la población africana depende de la agricultura para su sustento. Por lo tanto, el destino de la producción agrícola repercute directamente en el crecimiento económico, la mejora de las condiciones sociales y el comercio en África. Con el crecimiento acelerado de la población de esa región, que sobrepasa la tasa de crecimiento de otras regiones del mundo, los terrenos dedicados a la agricultura sufren cada vez más degradación. Los agricultores intensifican el uso de la tierra para atender las necesidades alimentarias sin prácticas de manejo apropiadas y sin los debidos insumos externos. El agotamiento de nutrientes de los suelos, como consecuencia de ello, ha causado estancamiento o reducción de la producción de cultivos en muchos países africanos. En algunas regiones, especialmente en las montañas de África Oriental, la tasa de agotamiento es tan alta que ni siquiera bastarían medidas drásticas, como una doble aplicación de fertilizante o de estiércol o una reducción de 50% de las pérdidas causadas por la erosión, para compensar el déficit de nutrientes. A menos que los gobiernos de los países africanos, con apoyo de la comunidad internacional, encabecen la toma de medidas para hacer frente a los problemas del agotamiento de nutrientes, el deterioro de la productividad agrícola minará gravemente la base del crecimiento económico sostenible en África.
TASA DE AGOTAMIENTO DE NUTRIENTES En otras importantes zonas agrícolas, como las localizadas en las regiones subhúmedas y húmedas y en las sabanas y zonas forestales, las pérdidas de nutrientes varían mucho. Las tasas de agotamiento de nutrientes van desde moderadas (de 30 a 60 kg de NPK por hectárea al año) en los bosques húmedos y las zonas pantanosas de África Central y Meridional hasta elevadas (mayores de 60 kg) en las montañas de África Oriental. En el período comprendido entre 1993 y 1995, la diferencia entre los insumos y las pérdidas de nutrientes en ese continente oscilaron entre -14 kg de NPK por hectárea al año en Sudáfrica hasta -136 kg en Rwanda. Burundi y Malawi también tuvieron tasas de agotamiento de nutrientes superiores a 100 kg de NPK por hectárea al año. Alrededor de 86% de los países africanos presentan déficit anuales de nutrientes superiores a 30 kg de NPK por hectárea al año. Casi todos los países se sitúan dentro de una escala alta de agotamiento de nutrientes, más que dentro de una mediana. Los desequilibrios de nutrientes son mayores donde el uso de fertilizantes es particularmente bajo y la pérdida de nutrientes es elevada, principalmente por causa de la erosión del suelo. El reducido aumento de los nutrientes, las reservas minerales inherentemente bajas de esos suelos y las rigurosas condiciones del clima de las llanuras y mesetas del interior agravan las consecuencias del agotamiento de nutrientes. La estimación de las pérdidas anuales netas de nutrientes varía considerablemente por subregión: 384.800 toneladas métricas en África Septentrional, 110.900 toneladas métricas en Sudáfrica y 7.629.900 toneladas métricas en África al Sur del Sahara. Esto representa una pérdida total de US$1.500 millones al año en lo que respecta al costo de los nutrientes como fertilizantes. Los rendimientos no logrados ocasionan otras pérdidas financieras. Los rendimientos de los cultivos en África, en su mayoría, no cambiaron mucho entre 1981 y 1995 y se mantuvieron cercanos al promedio obtenido por los pequeños agricultores en terrenos de secano y con una fertilidad del suelo entre moderada y baja. En los suelos africanos hay más agotamiento de nitrógeno y potasio que de fósforo. Las pérdidas de nitrógeno y potasio se producen principalmente por lixiviación y erosión del suelo. Estos problemas del suelo provienen sobre todo de cultivos continuos de cereales sin rotación con leguminosas, prácticas inapropiadas de conservación del suelo y falta de fertilizantes. En Guinea Bissau y Nigeria se registran las mayores pérdidas anuales de nitrógeno y potasio de África Occidental. Las pérdidas de potasio en África Oriental son mayores en Burundi, Etiopía, Rwanda y Uganda y las pérdidas de fósforo son mayores en Burundi, Malawi y Rwanda. Las pérdidas de potasio guardan relación con erosión grave. Las mayores tasas de agotamiento de potasio se observan en Guinea Bissau y Nigeria en África Occidental, y en Burundi, Kenya, Malawi, Rwanda, Swazilandia y Uganda en África Oriental y Meridional.
NUTRIENTES NECESARIOS Y PRÁCTICAS DE MANEJO DEL SUELO Los fertilizantes tienden a usarse sobre todo en cultivos comerciales y en plantaciones por su alto índice de rentabilidad en la producción de cultivos de exportación. Los productos alimentarios reciben menos fertilizantes por causa de la relación desfavorable entre el cultivo y el precio del fertilizante y las restricciones financieras que sufren los agricultores. Para mantener los actuales niveles medios de producción de cultivos sin agotar los nutrientes del suelo, África necesitará unos 11,7 millones de toneladas métricas de NPK al año, lo que equivale a aproximadamente a más del triple de la cantidad empleada hoy en día (3,6 millones de toneladas métricas) (véase la figura 2). África al Sur del Sahara necesitará, con mucho, la mayor proporción de esa cantidad, equivalente a 76%, porque su nivel medio actual de uso de fertilizante es tan bajo. La cantidad total de nutrientes necesarios por hectárea al año en esta subregión varía de 24,5 toneladas métricas de NPK en Botswana (cifra que sobrepasa el uso actual en proporción de 350%) a 437,3 en Reunión (alrededor de 20 toneladas de NPK por hectárea menos que el consumo nacional). Burkina Faso tendría que aumentar su consumo de NPK más de 11 veces para mantener los niveles de producción de cultivos sin agotar los nutrientes y Swazilandia tendría que duplicar su consumo. El uso medio estimado para África en general tendría que cuadruplicarse para atender las necesidades de nutrientes con el actual volumen de producción. Por lo general, se necesita más nitrógeno que potasio y más potasio que fósforo. Aunque el aumento del uso de fertilizantes minerales puede ser el punto central de la estrategia para equilibrar el agotamiento de nutrientes y mejorar la productividad del suelo en África, eso no significa que se deban aplicar más fertilizantes de los básicamente necesarios. En realidad, si se pasa de la cantidad recomendada para variedades menos sensibles y en sistemas de producción de cultivos mal manejados, puede haber elevadas pérdidas de nutrientes y bajos rendimientos. Además, para lograr las metas previstas, el uso de fertilizantes se debe combinar con un amplio espectro de prácticas complementarias, como conservación del suelo, reciclaje de residuos de cultivos, buen manejo de las explotaciones ganaderas y uso de fertilizantes orgánicos. Esas prácticas podrían reducir hasta en 44% la cantidad necesaria de fertilizantes minerales para mantener el promedio de los rendimientos corrientes.
REPERCUSIONES EN MATERIA DE POLÍTICA Muchos países y regiones necesitan integrar la ordenación de los recursos naturales con las políticas económicas y sectoriales. Se necesitan más análisis del efecto económico y ambiental en el ámbito nacional para ayudar a establecer prioridades para resolver los cuestiones relacionadas con los terrenos agrícolas, determinar los costos y beneficios de las decisiones en materia de política y agilizar la identificación de la clase de inversiones que se necesitarán para evitar la degradación de la tierra y aumentar la producción. Se necesita promover activamente en África la prevención del agotamiento de nutrientes por medio de políticas económicas racionales, investigación, divulgación de información y desarrollo de recursos humanos. Para más información, véase el informe completo de Julio Henao y Carlos Baanante, Estimating Rates of Nutrient Depletion in Soils of Agricultural Lands of Africa (Muscle Shoals, Alabama, EE.UU.: International Fertilizer Development Center, 1999). Julio Henao es investigador científico principal y especialista en biometría del International Fertilizer Development Center (IFDC); correo electrónico: Jhenao@ifdc.org. Carlos Baanante es director de investigación y desarrollo del IFDC; correo electrónico: cbaanante@ifdc.org.
La iniciativa de la visión de la alimentación, la agricultura y el
medio ambiente en el año 2020 ha sido lanzada por el Instituto
Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias (IFPRI)
para tener un punto de vista compartido y lograr consenso para la acción
sobre la forma de atender las futuras necesidades mundiales de alimentos
y, al mismo tiempo, reducir la pobreza y proteger el medio ambiente. Por
medio de la iniciativa de la visión 2020, el IFPRI agrupa diversas
corrientes de opinión sobre esos temas, genera investigaciones y formula
recomendaciones. Los resúmenes 2020 presentan información sobre varios
aspectos de esas cuestiones.
INTERNATIONAL FOOD POLICY RESEARCH INSTITUTE (IFPRI)
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