Punto de enfoque 4 – Resumen 6 de 9 — Noviembre 2000
(Traducción del inglés)

Una Visión De La Alimentación, La Agricultura Y El Medio Ambiente En El Año 2020

FOMENTAR EL DESARROLLO SUSTENTABLE EN LAS ZONAS POCO FAVORECIDAS
Estrategias de Desarrollo para las Zonas Semiáridas del Sur de Asia

John Kerr

Con casi 300 millones de habitantes, las zonas tropicales semiáridas del sur de Asia abarcan principalmente áreas meridionales del interior de la India y partes pequeñas de Pakistán y Sri Lanka. Los niveles de pobreza y las tasas de analfabetismo son altos. Con una productividad considerablemente limitada por la precipitación escasa y variable, la falta de riego y los suelos pobres, las zonas tropicales semiáridas contrastan notablemente con las áreas irrigadas de las llanuras indogangéticas, que fueron la cuna de la Revolución Verde y siguen siendo el granero de la región. Sin embargo, la infraestructura y el acceso a los mercados y los servicios son relativamente buenos en comparación con África al sur del Sahara, en parte porque la elevada densidad demográfica en el sur de Asia reduce el costo per cápita de la infraestructura. Como casi todas las zonas tropicales semiáridas del sur de Asia están en la India, este resumen se concentra en ese país.

Elevar la productividad agrícola es esencial para estimular el desarrollo económico, reducir la pobreza y proteger los recursos naturales en las zonas tropicales semiáridas de la India. Tres cuartas partes de la población viven en zonas rurales y su subsistencia depende de la agricultura. Además, el crecimiento agrícola puede generar entre los habitantes de las zonas rurales un poder adquisitivo que impulse la demanda de bienes y servicios suministrados a nivel local, lo cual ayudará a crear empleos fuera de las fincas. El aumento de la productividad agrícola también complementa la conservación de los recursos naturales porque exige un mejor manejo del suelo, el agua y los nutrimentos.

LA PRODUCTIVIDAD AGRÍCOLA

El crecimiento agrícola en las áreas de temporal está casi estancado en las zonas tropicales semiáridas y las tecnologías de la Revolución Verde han producido pocos impactos. Los agricultores aplican estrategias complejas y multifacéticas para subsistir, las cuales además reducen los riesgos. Están muy conscientes de que las nuevas tecnologías agrícolas y prácticas de manejo de los recursos naturales comúnmente generan costos de oportunidad al competir con uno o más de los numerosos componentes de la economía de las familias de agricultores. Cuando es viable, los agricultores de las zonas tropicales semiáridas han hecho grandes inversiones en pozos de riego con el fin de convertir pequeñas áreas áridas en parcelas irrigadas muy productivas, que ahora proporcionan una parte considerable de los alimentos, el forraje y el dinero que necesita la familia.

La infraestructura y el acceso a los mercados también influyen en el desarrollo agrícola de las zonas de temporal. El acceso a las fuentes institucionales de crédito es limitado y las restricciones en cuanto a comercialización reducen la rentabilidad de algunos cultivos. Por otra parte, las políticas gubernamentales han hecho que sean más rentables las oleaginosas, con lo cual se benefician mucho los agricultores de las zonas tropicales semiáridas. Las inversiones en infraestructura han generado oportunidades de comercialización de esos cultivos y también de la leche, cuya producción ha florecido gracias a las cooperativas de comercialización de las aldeas.

LA DEGRADACIÓN DE LOS RECURSOS NATURALES

Los recursos naturales en las zonas tropicales semiáridas de la India están expuestos a diversas formas de degradación. Están muy difundidas las carencias de nutrimentos del suelo en las tierras de temporal. Los agricultores han abandonado los sistemas tradicionales de rotación de los cultivos a causa de la escasez de tierras; también aplican menos materia orgánica, ya que ésta tiene un alto valor como forraje y combustible. Las parcelas irrigadas reciben la mayor parte del abono disponible y de los fertilizantes.

También está muy difundida la erosión del suelo. Los programas de conservación del suelo han tenido efectos limitados, principalmente porque las prácticas recomendadas eran incompatibles con los sistemas agrícolas existentes. Los agricultores tienen métodos autóctonos para combatir la erosión, pero a menudo no adoptan esos métodos porque no son rentables, o a causa de factores tales como los contratos de arrendamiento a corto plazo y las restricciones en el mercado de créditos. La inversión es más alta en las parcelas irrigadas porque las prácticas de manejo del agua también producen beneficios en cuanto a la conservación del suelo.

El agua puede ser la clave para la intensificación sustentable de la agricultura en las zonas tropicales semiáridas porque los agricultores manejan mejor el suelo de sus parcelas irrigadas. Sin embargo, las fuentes de agua son escasas y están expuestas a la degradación. Por ejemplo, los embalses tradicionales de riego o los estanques que capturan el escurrimiento del agua de lluvia se han deteriorado porque los sistemas tradicionales de manejo por la comunidad casi han desaparecido. El riego mediante pozos creció vertiginosamente después de 1980 como resultado de los avances tecnológicos, el precio bajo de la electricidad que hace que el costo marginal de riego sea casi de cero y el hecho de que los pozos (a diferencia de los embalses) pueden ser controlados en forma individual. El bajo precio de la electricidad y el acceso indiscriminado al agua subterránea han estimulado el bombeo excesivo, que ejerce gran presión en los mantos acuíferos de roca dura e improductivos de las zonas tropicales semiáridas. Entre tanto, la declinación de los embalses reduce una importante fuente de recarga del agua subterránea.

Los pastizales y los bosques son en extremo improductivos. El análisis indica que más del 80% de las tierras no cultivadas de la India producen el 20% o menos de su potencial biológico. Los pastizales y áreas boscosas de las aldeas en gran medida son propiedad del gobierno. Las reformas institucionales posteriores a la independencia eliminaron a los poderosos terratenientes que habían actuado como guardianes de las tierras comunales. Estas reformas mejoraron la equidad, pero no instauraron un sistema alternativo eficiente de administración. Las tierras comunales declinaron en cuanto a superficie, productividad y generación de empleos y estos cambios afectaron más a los pobres, que eran quienes más dependían de esas tierras.

LOS ELEMENTOS DE UNA ESTRATEGIA DE DESARROLLO

Cuatro aspectos son especialmente trascendentes para el desarrollo de las tierras poco favorecidas en las zonas tropicales semiáridas: el desarrollo de tecnologías, las reformas jurídicas y administrativas en el manejo de los recursos naturales, la inversión en infraestructura y el manejo de los riesgos.

El desarrollo de tecnologías

Las tecnologías agrícolas mejoradas, en particular las variedades más productivas, son una fuente importante de crecimiento de la productividad en las zonas de temporal. Para introducir con éxito mejores tecnologías agrícolas, será preciso que los sistemas de investigación y extensión agrícolas se concentren más en sus clientes y tengan en cuenta los factores complejos y a menudo específicos de cada lugar que determinan la adopción de las tecnologías. Por ejemplo, los fitomejoradores deben prestar más atención al valor como forraje, la calidad del grano y la resistencia a la sequía. Las recomendaciones sobre el empleo de fertilizantes deben adaptarse a las condiciones agroclimáticas y las fluctuaciones de la precipitación específicas de cada lugar. Es preciso tener más en cuenta el mejoramiento de los sistemas autóctonos de manejo del suelo y el agua.

La biotecnología puede ser un instrumento para aumentar la productividad al contribuir a estabilizar los rendimientos mediante la tolerancia a la sequía y la resistencia a las plagas. Se requerirán inversiones gubernamentales para aplicar la biotecnología en las áreas poco favorecidas, que probablemente sean pasadas por alto por el sector privado.

Las reformas institucionales en el manejo de los recursos naturales

Los recursos de agua y tierra podrían manejarse mejor reformando las leyes y procedimientos burocráticos obsoletos.

La desigualdad en el acceso a la tierra puede impedir que se asignen en forma eficiente las tierras e insumos complementarios como la mano de obra, mientras que la inseguridad de la tenencia de la tierra inhibe las inversiones en su mejoramiento y conservación. El acceso a la tierra está muy relacionado con la pobreza; las familias con propiedades más pequeñas afrontan un riesgo de caer en la pobreza absoluta mucho menor que el que corren las familias sin tierras. La apertura de los mercados de arrendamiento proporcionaría una tenencia segura a las personas pobres que sólo pueden tener tierras de cultivo mediante el arrendamiento. Asimismo, el derecho de las mujeres a poseer tierras tiene que concretarse en la práctica para mejorar su seguridad socioeconómica y ayudarles a acceder a los créditos institucionales.

El manejo eficiente del agua subterránea exige establecer derechos de propiedad bien especificados y aplicables. Esto será en extremo difícil y se deben efectuar experimentos en pequeña escala antes de realizar modificaciones jurídicas importantes. Es más probable que se lleven a cabo las reformas necesarias en los precios de la electricidad porque el actual sistema de precios merma los presupuestos del gobierno estatal.

Los proyectos de manejo de las cuencas intentan armonizar el manejo del suelo, del agua y de la vegetación natural. Las inversiones gubernamentales importantes han tenido un efecto limitado, en parte porque los criterios tecnocráticos no han tenido en cuenta el hecho de que el desarrollo de las cuencas distribuye los beneficios en forma desigual entre las áreas situadas aguas arriba y las que están aguas abajo, a pesar de que a menudo se exige la cooperación de todos. Por consiguiente, las instituciones sociales para fomentar la cooperación y compartir los beneficios netos son esenciales para un desarrollo provechoso de las cuencas. Algunos proyectos participativos, por lo general manejados por organizaciones no gubernamentales (ONG), han introducido una mayor participación de los agricultores y prestan más atención a la organización social. Los proyectos gubernamentales han adoptado oficialmente los mismos criterios, pero deben permitir al personal trabajar en forma más descentralizada y participativa. Además, es preciso ensayar proyectos pilotos innovadores antes de aplicarlos en escala nacional. Algunas ONG en forma deliberada han invertido principalmente en aldeas donde las personas muestran una mayor propensión a la acción colectiva, o donde es menos necesaria la acción colectiva. Ésta es una estrategia sensata para el empleo eficiente en relación con el costo de los limitados presupuestos de las cuencas.

Mejorar la infraestructura y las instituciones de comercialización

Las anteriores inversiones públicas en infraestructura han contribuido al crecimiento agrícola y la reducción de la pobreza en las zonas tanto de temporal como irrigadas. Las inversiones en caminos nuevos apoyan el crecimiento agrícola y la reducción de la pobreza al elevar las utilidades netas de la agricultura y facilitar la diversificación económica. Las utilidades de todos los tipos de inversiones gubernamentales son particularmente elevadas en las zonas poco favorecidas, en parte porque estas zonas habían sido relativamente descuidadas en el pasado. Una inversión gubernamental adicional en las zonas poco favorecidas aumenta más la producción y saca a más personas de la línea de pobreza que las inversiones adicionales en las zonas irrigadas.

La Operación Inundación constituye un ejemplo excelente del poder de la infraestructura y la comercialización. Iniciada en 1970, creó cooperativas multiestratificadas de producción y comercialización de la leche en toda la India, que han logrado llevar la leche desde los productores rurales a los consumidores urbanos mediante centros de recolección y procesamiento, con lo cual se han incrementado la disponibilidad de alimentos y los ingresos rurales. La gran densidad demográfica de la India contribuyó a hacer que este método fuera eficiente en relación con su costo. Aun en las aldeas conectadas por caminos que no pueden ser recorridos por vehículos automotores, las bicicletas trasladan con rapidez la leche a un establecimiento lechero cercano. La continua expansión de la producción lechera en las zonas tropicales semiáridas exigirá un manejo eficiente del agua para apoyar la producción de forraje verde.

Muchos productos agrícolas siguen sometidos a diversas restricciones en la comercialización. Los costos de la comercialización podrían reducirse mediante reformas tales como permitir el libre comercio interestatal del arroz, abolir los límites para las existencias de los comerciantes privados, introducir un mercado de futuros para contribuir a reducir los costos de comercialización y eliminar la cuotas de exportación del algodón.

Por último, las oportunidades de inversión varían según las condiciones agroclimáticas y de infraestructura en las zonas tropicales semiáridas. Así como el desarrollo con éxito de la industria lechera ha requerido por lo menos un acceso modesto al riego, la soya y el cacahuate han prosperado en los sitios donde las condiciones agroclimáticas eran particularmente adecuadas. Otro factor que distingue a las zonas tropicales semiáridas es la distancia que las separa de una ciudad grande. Las áreas más remotas necesitan más empleos y pueden ser atractivas para el desarrollo industrial que requiere mano de obra intensiva. Por otra parte, las aldeas cercanas a las ciudades a menudo se especializan en el cultivo de productos perecederos como las flores y las verduras, y tal vez no se aprovechen oportunidades similares.

El manejo del riesgo

Las estrategias tradicionales de manejo del riesgo han ayudado a las personas a afrontar el riesgo de la sequía, pero son costosas y poco eficientes cuando se producen sequías prolongadas y difundidas. Los sistemas de empleo del gobierno ayudan a las personas sin tierra a afrontar la sequía y el seguro de los cultivos parece tener un impacto favorable, pero a un costo extremadamente alto para el gobierno. Para aquellos que no producen cultivos asegurables, se necesita otra forma de seguro, que debe ser accesible para todos, incluidos los pobres, compensar las pérdidas totales de los ingresos, ser fácil de aplicar y que tenga la posibilidad de ser proporcionado por el sector privado. Los seguros contra la sequía vinculados con la superficie ofrecen una promisoria alternativa nueva, que en principio puede satisfacer todos esos requisitos y podría ensayarse en escala limitada. El gobierno también podría invertir en el pronóstico temprano de la sequía con el fin de ayudar a los agricultores a planificar.

John Kerr es profesor adjunto en el Departamento de Desarrollo de los Recursos de la Universidad Estatal de Michigan, Estados Unidos de América.


«LA VISIÓN DE LA ALIMENTACIÓN, LA AGRICULTURA Y EL MEDIO AMBIENTE EN EL AÑO 2020» ES UNA INICIATIVA DEL INSTITUTO INTERNACIONAL DE INVESTIGACIONES SOBRE POLÍTICAS ALIMENTARIAS (IFPRI) PARA ALIMENTAR AL MUNDO, REDUCIR LA POBREZA Y PROTEGER EL MEDIO AMBIENTE.

El IFPRI es parte del Grupo Consultivo sobre Investigaciones Agrícolas Internacionales (CGIAR), una red mundial de investigaciones agrícolas.

INTERNATIONAL FOOD POLICY RESEARCH INSTITUTE (IFPRI)
2033 K STREET, N.W. WASHINGTON, D.C. 20006, U.S.A.
PHONE 1-202-862-5600   FAX 1-202-467-4439
E-MAIL IFPRI@CGIAR.ORG  WWW.IFPRI.ORG


PRINCIPIO de la página