FOMENTAR EL DESARROLLO SUSTENTABLE EN LAS ZONAS POCO FAVORECIDAS
Estrategias de Desarrollo para las Tierras Altas del Este de Africa
John Pender
La escasa productividad agrícola, la pobreza y la degradación de los recursos son problemas graves que empeoran progresivamente, afrontados por la mayoría de los 90 millones de personas que habitan las tierras altas del este de África (definidas en este resumen como zonas situadas por encima de los 1,200 metros sobre el nivel del mar en Burundi, Etiopía, Kenya, Madagascar, Rwanda, Tanzanía y Uganda). La mayoría de las familias de agricultores subsisten en fincas de menos de dos hectáreas, con ingresos inferiores a un dólar al día y rendimientos de los cereales que con frecuencia no llegan a una tonelada por hectárea. Los bosques están desapareciendo, los suelos sufren los efectos de la erosión y se están agotando las reservas de nutrimentos del suelo a causa de la expansión de los cultivos a tierras marginales, el menor empleo del barbecho, las limitadas inversiones en medidas de conservación del suelo y el agua y el empleo escaso de insumos orgánicos o modernos. Bajo estas causas inmediatas hay muchos factores más importantes, como el rápido crecimiento demográfico, el desarrollo limitado de la infraestructura y los mercados, los riesgos climatológicos más altos, el poco conocimiento de las tecnologías apropiadas por parte de los agricultores, la fragmentación y la inseguridad en la tenencia de la tierra, entre otros elementos. Las políticas gubernamentales tienen una influencia fuerte pero variable sobre muchos de esos factores. Por ejemplo, las políticas de liberalización de los mercados de los últimos años contribuyeron a impulsar la comercialización en las áreas de potencial agrícola alto y buen acceso a los mercados, pero también llevaron al aumento de los precios de los fertilizantes, con la consiguiente disminución de su empleo por muchos agricultores. Esas políticas tuvieron pocos impactos en las zonas remotas, donde todavía es la norma la producción mixta agrícola y pecuaria para autoconsumo.
Dados los factores complejos y las situaciones diversas que influyen en el desarrollo rural y agrícola de las tierras altas del este de África, no existe una estrategia única que permita el desarrollo sustentable en toda la región. Para tener éxito en todas partes, se requieren algunos elementos comunes, como la paz y la seguridad, la estabilidad macroeconómica y un entorno de competitividad en los mercados. No obstante, además de esas condiciones se necesita una inversión suficiente en capital físico, humano, natural y social. Gran parte de lo que distingue las estrategias de desarrollo que tienen éxito en distintos sitios serán las diferencias en la cartera de esas inversiones.
La cartera apropiada de inversiones dependerá de cuáles vías de desarrollo ofrezcan una ventaja comparativa en un determinado lugar. Una "vía de desarrollo" es un patrón común de cambio en la estrategia de subsistencia (por ejemplo, la intensificación de la producción de cultivos alimentarios o el desarrollo rural no agrícola). Muchos factores se combinan para determinar la ventaja comparativa de las distintas vías de desarrollo. En las zonas rurales, dos factores son particularmente importantes: el potencial agrícola y el acceso a los mercados locales o internacionales. El potencial agrícola determina la ventaja absoluta (la eficiencia técnica) de la producción de diversos cultivos en distintos lugares. El acceso a los mercados influye considerablemente en la definición de las actividades que tendrán una ventaja comparativa en un determinado lugar, dado el potencial agrícola.
ZONAS DE POTENCIAL ALTO CON BUEN ACCESO A LOS MERCADOS
En las áreas cercanas a mercados urbanos o del exterior que tienen un alto potencial agrícola -como las partes de Etiopía vecinas a Addis Abeba, gran parte de las tierras altas del centro y el oeste de Kenya, la media luna del lago Victoria y gran parte de las tierras altas orientales de Uganda- existe un gran potencial para la producción rentable de productos perecederos de alto valor, como los cultivos hortícolas y los productos lácteos. Para concretar este potencial, se requieren inversiones en infraestructura de comercialización e información, asistencia técnica orientada a esas oportunidades comerciales y el desarrollo de mercados de insumos y créditos a corto plazo. Por ejemplo, el desarrollo de la industria lechera en la región central de Kenya ha tenido gran éxito, estimulado por el amplio mercado en Nairobi, el establecimiento de cooperativas de procesamiento y comercialización y la introducción de razas mejoradas de ganado y sistemas de producción intensiva de alimentos para los animales. La producción comercial de hortalizas se está expandiendo en áreas cercanas a Nairobi, Addis Abeba y Kampala, pero se requieren mayor información sobre los precios y más asistencia técnica concentrada en las oportunidades comerciales, el empleo apropiado de agroquímicos, el control integrado de las plagas y el manejo integrado de los nutrimentos del suelo. Los mercados de créditos e insumos no están bien desarrollados en todas las tierras altas del este de África.
Otras vías de desarrollo que pueden ofrecer una ventaja comparativa incluyen la intensificación de la producción de cultivos alimentarios usando cantidades relativamente altas de insumos externos; la cría intensiva periurbana de animales, como aves de corral y cerdos, y la acuacultura; y el desarrollo rural no agrícola, vinculado con la intensificación y la comercialización de la agricultura. Hay muchos vínculos sinérgicos entre esas vías. La intensificación de la producción de cultivos alimentarios puede incrementar la seguridad alimentaria y estimular la disposición de los agricultores a correr riesgos al producir cultivos de alto valor, mientras que la producción de estos últimos cultivos y los ingresos no agrícolas pueden aumentar la capacidad de los agricultores de adquirir insumos para la producción de cultivos alimentarios. Una mayor producción de cultivos alimentarios acrecienta la disponibilidad de residuos de los cultivos para alimentar el ganado, mientras que las actividades pecuarias pueden proporcionar estiércol que se usa para intensificar la producción de cultivos. Esta sinergia implica que la estrategia de desarrollo será más eficaz si aborda simultáneamente las restricciones para varias vías de desarrollo.
ZONAS CON POTENCIAL ALTO Y POCO ACCESO A LOS MERCADOS
En las zonas con un alto potencial agrícola que están alejadas de los mercados -como gran parte de las tierras altas del sur y el oeste de Etiopía y el centro y el oeste de Uganda- existe una ventaja comparativa en la producción de cultivos no perecederos de alto valor como el café, así como en la producción pecuaria. Tal vez haya oportunidades de intensificar la producción de alimentos para el consumo local sobre la base de un empleo limitado de insumos externos, pero el potencial de expansión de las ventas de alimentos a los mercados externos probablemente esté restringido por los costos elevados del transporte. Como parte de una estrategia de intensificación de la producción de cultivos alimentarios usando pocos insumos externos, métodos agroforestales tales como el barbecho mejorado han aumentado la fertilidad del suelo y los rendimientos de los cultivos, además de proporcionar otros beneficios económicos y ambientales. La complementariedad entre la producción pecuaria y la agrícola también puede incrementar la productividad. Por ejemplo, los productores de bananas del oeste de Uganda logran rendimientos más altos usando abono orgánico.
Una gran prioridad en esas zonas es la construcción y el mantenimiento de caminos. Los caminos mejores permiten a estas zonas cambiar a los productos perecederos de más alto valor, como sucede en muchas áreas cercanas a Kampala y Addis Abeba, así como incrementar la rentabilidad de los cultivos comerciales no perecederos tradicionales. Hasta que mejore en forma sustancial el acceso a los mercados, los programas de asistencia técnica deben promover la seguridad alimentaria haciendo hincapié en la agroforestería, una mayor interacción entre las actividades agrícolas y ganaderas y el empleo limitado de insumos externos. Sin una seguridad alimentaria adecuada, los agricultores de las zonas remotas densamente pobladas pueden verse forzados a dejar pasar oportunidades de producir cultivos comerciales rentables para mantener la producción de alimentos. Se ha señalado que esto contribuyó a la declinación de la producción de café en partes de Etiopía en el pasado. Dada la importancia de los cultivos perennes en esas zonas, es también esencial establecer derechos de propiedad claros y una seguridad adecuada de la tenencia de la tierra y los bosques. Si bien para esto tal vez no se requiera la existencia de títulos oficiales de propiedad, las inversiones en terrenos arbolados u otras mejoras de la tierra pueden ser socavadas por las redistribuciones periódicas de la tierra, como ha sucedido en Etiopía, o por la presencia de propietarios absentistas, que es común en la región central de Uganda.
ZONAS DE POTENCIAL BAJO CON BUEN ACCESO A LOS MERCADOS
No es probable que las zonas con potencial agrícola bajo (por ejemplo, a causa de la precipitación escasa e incierta) pero con buen acceso a los mercados -como partes de las tierras altas del norte de Etiopía y partes del "corredor ganadero" del oeste de Uganda, cercanas a ciudades importantes y caminos- tengan una ventaja comparativa en la producción de cultivos sin riego. Los agricultores tal vez intenten intensificar la producción de alimentos con propósitos de subsistencia usando cantidades pequeñas de insumos, pero las estrategias deben hacer hincapié en métodos que ahorren mano de obra, ya que la demanda de mano de obra para actividades no agrícolas a menudo es alta en esas zonas. Es probable que exista una mayor ventaja comparativa en la producción intensiva de ganado, en particular cuando se pueden asegurar provisiones adecuadas de alimentos y agua para los animales. Este tipo de desarrollo es el que se está realizando en el oeste de Uganda. También puede haber oportunidades para la producción forestal y agroforestal. Por ejemplo, los terrenos arbolados comunitarios son cada vez más comunes en el norte de Etiopía y son altas las utilidades potenciales de especies de crecimiento rápido, como el eucalipto, en particular en los sitios cercanos a los mercados urbanos.
Una gran prioridad en estas zonas es la inversión en irrigación (cuando sea apropiado) y las estructuras de conservación del agua. Las utilidades de esas inversiones son más altas donde escasea el agua, son favorables las condiciones del suelo y es bueno el acceso a los mercados. Además de permitir la intensificación de la producción agrícola, la irrigación ayuda a aminorar las restricciones en cuanto a alimentos y agua para la intensificación de la producción pecuaria. Las actividades forestales y agroforestales también ayudan a resolver el problema de la insuficiencia de la biomasa y permiten que la escasa materia orgánica, como el estiércol y los residuos de los cultivos, sean devueltos al suelo en lugar de ser usados como combustible o forraje. Para facilitar esas actividades, en muchos casos es preciso introducir mejoras en las instituciones de manejo de la propiedad común (en especial los sistemas comunitarios de riego, bosques, terrenos arbolados y tierras de pastoreo). Cuando se produce la privatización, puede surgir la inseguridad en la tenencia de la tierra a causa de los conflictos entre los pastores nómadas tradicionales y los agricultores y ganaderos sedentarios, como sucede en partes de Uganda. En esas circunstancias, es muy importante esclarecer los derechos de acceso y establecer mecanismos para la solución de los conflictos. Otras prioridades en las zonas cercanas a los mercados incluyen las inversiones encaminadas a facilitar el desarrollo rural no agrícola, como la electricidad, las telecomunicaciones, la educación y la capacitación profesional.
ZONAS CON POTENCIAL BAJO Y POCO ACCESO A LOS MERCADOS
En las zonas alejadas de los mercados y con un potencial relativamente bajo de producción agrícola, pueden tener una ventaja comparativa los productos pecuarios y forestales de alto valor (como las resinas y la miel), mientras que la producción de cultivos puede mejorar gracias a una mayor integración de los sistemas agrícolas, pecuarios y agroforestales. Sin embargo, es probable que la mayor ventaja comparativa esté en el desarrollo de las habilidades de la población con el fin de permitir la emigración a corto y a largo plazo hacia zonas que ofrezcan más oportunidades. Las inversiones en capital humano (la educación y la capacitación profesional, la extensión con énfasis en tecnologías que requieran pocos insumos externos y en los sistemas mixtos agrícolas, pecuarios y agroforestales) pueden entonces generar las mayores utilidades sociales en esos entornos. No obstante, también son importantes las inversiones en capital social (mejores instituciones para proteger y manejar la propiedad común, mayor seguridad en la tenencia de la tierra y las áreas boscosas), capital natural (como la plantación de árboles y la producción de gramíneas forrajeras) y capital físico (como las cocinas que usan eficientemente el combustible y las estructuras de conservación del suelo y el agua).
Si bien se requieren estrategias diferentes para los distintos tipos de situaciones, es necesario efectuar muchas inversiones en todas las tierras altas del este de África, como las inversiones en infraestructura, educación e investigación y extensión agrícolas. Ninguna región debe ser descuidada, si bien el énfasis puede variar de un lugar a otro. El marco presentado aquí puede servir como un útil punto de partida para considerar estrategias para sitios específicos.
Para más información, véase J. Pender, F. Place y S. Ehui, "Strategies for Sustainable Agricultural Development in the East African Highlands", EPTD Discussion Paper No. 41 (Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias, Washington, D.C., 1999); S. Wood, K. Sebastian, F. Nachtergaele, D. Nielsen y A. Dai, "Spatial Aspects of the Design and Targeting of Agricultural Development Strategies", EPTD Discussion Paper No. 44 (Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias, Washington, D.C., 1999).
John Pender es investigador en la División de Tecnología de la Producción y Medio Ambiente del IFPRI.
«LA VISIÓN DE LA ALIMENTACIÓN, LA AGRICULTURA Y EL MEDIO AMBIENTE EN EL AÑO 2020» ES UNA INICIATIVA DEL INSTITUTO INTERNACIONAL DE INVESTIGACIONES SOBRE POLÍTICAS ALIMENTARIAS (IFPRI) PARA ALIMENTAR AL MUNDO, REDUCIR LA POBREZA Y PROTEGER EL MEDIO AMBIENTE.
El IFPRI es parte del Grupo Consultivo sobre Investigaciones Agrícolas Internacionales (CGIAR), una red mundial de investigaciones agrícolas.
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